La Era de los Pielfinas II

Es evidente que en el algún punto de la “evolución” humana, alguien se saltó los buenos hábitos y la lió parda hasta nuestros tiempos, en que parece que hay una raza de humanos alienados para no discernir.

Acostumbrados a guardar silencio y/o establecer ciertas normas para dosificar los escasos recursos de comunicación antes de Internet, a raíz de ir descubriendo el potencial de las redes y que cualquiera podía tener el poder de la información en la palma de su mano y, casi, en cualquier lugar remoto gracias a los satélites cada mejor desarrollados. Teniendo la fuerza de alcanzar la verdadera democracia unificando todas las opiniones, también ha desencandenado lo contrario con el lado oscuro de las opiniones.

Aunque los humanos son seres de hábitos, para bien o para mal, durante muchos siglos se ha sabido mantener ciertas pautas discretas y socialmente aceptadas sobre algunas temáticas delicadas de compartir, a través de las técnicas de mantener la compostura, la censura o el silencio de la paz interior. Más o menos cuestionables y con alguna excepción sin mayor importancia según el punto de vista pero, al fin y al cabo, guardando las formas equilibradamente por el bien de la convivencia cívica.

Pero de un tiempo a esta parte, cada vez ha sido más evidente que el silencio entre tanta diversidad no es bueno del todo, porque el ser humano es tan sociable por naturaleza que parece que se gane la vida opinando cuanto más gratuito o público resulte ser el contexto, aún y cuando no hay nada más sabio que el silencio, el que calla acaba otorgando si el que habla le hace sentir mal por ello. La mayor parte de responsabilidad de hacer saltar la liebre han sido los medios de comunicación gracias a Internet, ya que con la red de telecomunicaciones nos hemos ido interconectando las 24hrs sin límites y, cuando no se sabe gestionar los límites, cualquier exceso como la sobre información es perjudicial.

Por algún desconocido motivo, el ser humano ha sido la única especie que ha desarrollado la capacidad de razonar y discernir en profundidad más que otra especie, aunque en realidad cada especie ha evolucionado físicamente y psicológicamente en función de los estímulos necesarios para salir de la zona de confort, podría haber sido cualquier otra especie la que resultará más propicia pero han sido los humanos y con ellos se han abierto la puerta hacia un mundo todavía pendiente de explorar bien; el poder mental.

Los humanos tienen la capacidad de escoger entre el bien o el mal, arrastrando consigo a los demás. by Rurouni Kenshin #ReflexionesNinja

Es cierto que, como humanos, es evidente que hemos evolucionado bastante para salir de la vieja zona de confort desde que se inventó el fuego, la rueda y la columna vertebral fue erguiéndose poco a poco con el paso de los años. El cambio osseo podría explicar como la transformación sufrida con el paso de los años ha ído moldeando en forma y tamaño los sonidos emitidos al tener más espacio o estar distribuidos de otro modo. Desde entonces hemos desarrollado nuestra capacidad de supervivencia formandonos profesionalmente para conseguir y transformar la materia prima de la naturaleza hasta dar lugar a lo que conocemos como oficios, puestos de trabajo, empresas, etc.

Pero, en mi opinión, todavía queda el campo mental por desarrollar de igual manera y así equilibrar cuerpo y mente en uno. Algo que, hoy por hoy, está al alcance de todos y han conseguido unos pocos que se han concentrado en ello, por  ejemplo los grandes pensadores, los emprendedores, los llamados “locos” que se salen de la norma social, y quizá alguna excepción más.

Entre toda esta diversidad cultural y natural que disponemos es normal, que hayan errores que supongan un conflicto entre el instinto animal por naturaleza (narcisismo) y la evolución racional de la mente (empatía) compenetrándose como un equipo con las virtudes y carencias de unos y otros pero, explotando como dinamita con los malentendidos causados por las discrepancias. Y así, con el paso de los años y la libertad de expresión de los distintos medios de comunicación, es como si estuviera candente una especie de guerra civil entre especies que va implosionando de tanto en tanto para descargar tensiones y llegue un momento en que explote como un volcán. Ese momento, creo yo, está cada vez más próximo si no ha llegado ya, y es posible que se trata de  un cambio de ciclo nuevo, como cuando se extinguieron los dinosaurios hace millones de años, sincronizado con el respectivo cambio climático natural.

Los pensamientos son como la economía van y vienen, pero lo que importa es aprender a gestionarlos adecuadamente. ‬ #ReflexionesNinja

Sinceramente, creo que estamos en lo que podríamos llamar la era de los pielfinas u ofendiditos por el punto débil de no haber realizado un desarrollo personal adecuado y consta con unas emociones desequilibradas al borde del abismo, con consecuencias psicosomáticas insalubres que pueden activar o transformar las células que provocan las enfermedades, trastornos, etc.

Por ello es necesario reeducarse y documentar sobre la ciencia que estudia la mente, la psicología y la neurociencia, para aprender a dominar mejor y/o no subestimar el gran poder mental de las emociones que tenemos entre los hombros.

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