El camino de santiago es una aventura física que no es para todo el mundo, pero no por sus cualidades físicas sino por su contraste emocional y, sin embargo, es una aventura que debería acometer todo el mundo.
Primero pedaleo, después existo… y si me caigo, me levanto. Y por el camino reflexiono el conocimiento para transmitir la experiencia adquirida. Siempre dispuesto a debatir, nunca a discutir.
El camino de santiago es una aventura física que no es para todo el mundo, pero no por sus cualidades físicas sino por su contraste emocional y, sin embargo, es una aventura que debería acometer todo el mundo.
Nadie está obligado a hacer nada contra su voluntad, pero debería ser obligatorio documentarse antes de juzgar a alguien o algo.
La auténtica riqueza se mide por la cantidad de cosas innecesarias que somos capaces de eliminar de nuestra vida.
Vivimos tiempos en que se glorifica el vandalismo como algo valiente y desvergonzado como algo positivo y se criminaliza a las víctimas que interesa silenciar.
No me importa las vidas ajenas, pero si que me importa que se entrometan con las vidas ajenas.
En un mundo donde la información está al alcance de un clic, recordemos que la habilidad de formular la pregunta correcta es más valiosa que mil respuestas rápidas.
Todas las personas somos igualmente diferentes con las mismas fases de evolución y respectivos biorritmos naturales de aprendizaje.
Donde todos piensan igual, igual es que nadie piensa tanto, piensalo.
Cuando los planes no salgan bien, no cambies el reto, recalcula la ruta.
La diferencia entre juzgar y opinar es que el que juzga cuestiona las vidas ajenas y el que opina ofrece ayuda y/o se deja ayudar.
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