Hacer lo que te gusta, por muchos riesgos que conlleva, no es ser valiente. Lo realmente valiente, es ser uno mismo en un mundo que intenta cambiarte.
Hacer lo que te gusta, por muchos riesgos que conlleva, no es ser valiente. Lo realmente valiente, es ser uno mismo en un mundo que intenta cambiarte.
Cada segundo es un primer comienzo o un último final. No lo cuentes demasiado, haz que cuente.