La esencia del Camino de Santiago o de cualquier travesía de ultradistancia, sea por tramos o del tirón, aunque cuanto más días correlativos estemos de aventura, más efecto causaran las ventajas de la autosuficiencia, será recuperar esas habilidades primitivas tan necesarias y solapadas por la sofisticación de la productividad moderna. Tan buscada como desconexión cuando los sentidos se saturan de estrés.
Cuando hablan de que el Camino morirá de éxito, no se bien a qué se referirán, pero corrobora los argumentos de que la masificación y la sofisticación, mata la esencia primitiva y se convierte en una especie de crucero por el mar o en unas colonias de fin de curso, donde hay más control que improvisación. Pese a todo, el Camino como la vida misma, nunca morirá de éxito ni de soberbia, porque la naturaleza es sabia y se abre camino, existiendo siempre la alternativa principal de echarse a caminar para explorar y descubrir rincones exóticos, aunque sean a la vuelta de la esquina. Esa es la auténtica esencia.
También, percibo que en ocasiones se subestima la expresión «ir a la aventura», porque cada individuo tiene un ritmo diferente de experimentar, en función de su entorno, cultura, educación, costumbres, etc. por lo que es importante no estancarse en la zona de confort, aunque sea una vez en la vida, habría que explorar diferentes perspectivas de observar la vida, aunque acabe no gustándonos, ganaremos experiencia para reafirmarnos o ratificarnos en argumentos con más sentido crítico y lógico. Aunque eso no interesa a un sistema que pretende crear dependencia de sus rebaños sociales.
Al margen de las razones para viajar en verano y en invierno, encuentro que hay más ventajas que desventajas de desarrollar la autosuficiencia porque, incluso viajando acompañado hay que saber viajar solo, para saber aplicar límites y no sentirse solo, evitando ciertas ocasines de dependencia, apego o abusos emocionales. Aunque podría hacer una lista interminable, expongo las 5 ventajas principales de viajar por libre sin depender de terceros o agencias.
Desarrolla tus habilidades y memoria. El esfuerzo que la mayoría obvia por pereza o falta de tiempo, dejando que le planifiquen la aventura de su vida, causa más estragos en el cerebro a medio/largo plazo.
Apoyar al comercio local directamente. Si te lo planifican las agencias, la mayoría de estas son multinacionales que venden caro para delegar en otros proveedores y en los impuestos aplicados, si además son internacionales la mitad de impuestos se va fuera de España.
Disfrutar del Camino ANTES, DURANTE y DESPUÉS. Cuando lo planificas tanteas la ruta, lo vives al realizarlo y lo recuerdas en el tiempo.
Mejoras la orientación al ser conocedor de la trazabilidad de la ruta.
Las personas que planifican y organizan sus caminos y travesías son líderes natos demostrando iniciativa, mientras que alguien que se deja llevar por falta de tiempo o desconocimiento son rebaños sociales.
¿Conocéis alguna ventaja más? Déjamela en comentarios, que me encanta leeros.
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