Dime cómo interpretas y te diré cómo comunicas.
Dime cómo interpretas y te diré cómo comunicas.
No me importa las vidas ajenas, pero si que me importa que se entrometan con las vidas ajenas.
La clave de una buena comunicación está en aprender a comunicar, de un modo que se entienda el mismo mensaje, por todas las interpretaciones para que no lo puedan tergiversar.