No es la primera vez que hablo de remedios caseros y usar la medicina como último recurso porque, por culpa de los hipocondríacos y los irresponsables que se automedican con lo primero que encuentran, después pagamos todos por pecadores cuando necesitamos medicarnos de verdad al no tener accesibles fácilmente de las medicinas necesarias. Además de negocio, la medicina también tiene sus controles de admisión.
En este ocasión me gustaría hablar de los medicamentos analgésicos y antipiréticos como el más conocido Paracetamol y el más potente relajante muscular como el Nolotil, así como todas las variantes de estos. Todo el mundo no tenemos la misma resistencia al dolor, eso está claro pero, podríamos tenerla con el entrenamiento adecuado y más necesario de lo que se subestima, precisamente para evitar o minimizar algunos dolores y enfermedades leves a moderadas.
La mejor recuperación es el descanso y escuchar al cuerpo y la peor contraindicación es (auto)medicarse para no bajar el nivel de una productividad tóxica y que la mayoría de equipos no sean prescindibles. Únicamente las personas autómatas son imprescindibles en sus quehaceres diarios y, aún así, han aprendido a ser más flexibles con la productividad y la enfermedad.
El efecto que producen los relajantes musculares es, como su propio nombre indica, relajara los músculos que una persona hiperactiva o nerviosa no es capaz de hacerlo voluntariamente. En primer lugar, habría que corregir las inquietudes que no permiten controlar los nervios, dejarlos aparcados aunque fuera temporalmente por supervivencia, puesto que si no sobrevivimos será en vano tener inquietudes nerviosas.
En segundo lugar encontrar, forzosamente si hace falta, un momento de calma y tranquilidad para relajarse y centrarse en las señales que emite el cuerpo cuando está dañado o enfermo. Siguiendo los principios de la meditación, chequeamos mentalmente cada parte de nuestro cuerpo, de pies a cabeza, en ese orden y deteniéndonos si es preciso en la parte que observemos anomalías.
En tercer lugar, si no es posible acudir inmediatamente a un especialista médico o hasta que podemas acudir, trataremos de encontrar una causa y efecto con la respectiva solución a la anomalía, si se trata de una anomalía demasiado técnica para nuestro conocimiento, deberemos documentarnos y asegurarnos de filtrar selectivamente la información. La cuestión no trata de hacerse el héroe, sino de ser resolutivos y autosuficientes, en la medida de lo posible, como medida de supervivencia.
De esta manera, aunque pueda parecer sorprendente, podremos sanar algunas enfermedades naturales y prevenir otras, manteniendo la calma y escuchando al cuerpo. En realidad, no tiene nada de sorprendente, pero la sociedad moderna y narcisista lo ha normalizado como estrategia de negocio como interés principal a la verdadera salud.Desnaturalizando la habilidades y los recursos naturales que la natualeza pone a nuestra disposición.
Lo realmente sorprendente es la sensación de vulnerabilidad cuando nos sucede cualquier tipo de accidente o enfermedad, por leve que pueda ser, especialmente si se trata de roturas óseas o pinzamientos nerviosos. Porque son los cimientos del cuerpo de los seres vivos. Y, también, la importancia del ejercicio básico necesario para mantener la musculatura fuerte y ágil como salir a caminar, realizar ejercicios de calentamiento y estiramiento es suficiente.
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