Las 3 reglas de la naturaleza

INFOGRAFÍA: LA REGLA 3-30-300 PARA LA NATURALEZA Y LA LIBERTAD. 3: ÁRBOLES VISIBLES. Ver al menos 3 árboles desde casa o lugar de trabajo. 30: PORCENTAJE DE COBERTURA VEGETAL. El vecindario debe tener un 30% de cubierta arbórea. 300: METROS A UN ESPACIO VERDE. Vivir a menos de 300 metros de un parque o área verde. RESULTADO: MAYOR BIENESTAR, SALUD MENTAL Y LIBERTAD DE CONEXIÓN CON EL ENTORNO NATURAL.

Como seres orgánicos y primitivos el ser humano no es capaz de vivir cuerdo sin estar rodeado de naturaleza. La falta de esta esta, produce depresiones, enfermedades y mayor consumo de sustancias químicas para “sanar” lo que el cuerpo debería sanar por naturaleza.

Se ha confirmado en un estudio de 2021, en Barcelona y varias ciudades más, por el experto en silvicultura Cecil Konijnendijk (NBSI – Nature-Based Solutions Institute), la regla del 3 – 30 – 300.

Esta regla consiste en que, hay que ver desde la ventana de casa, escuela o trabajo, al menos 3 árboles, a 30 metros un gran parque verde cerca de casa para gozar de una mínima salud mental y física. Solo entre el 30% y 40% de la población europea, en algunos casos menos del 5%, cumple con esta regla.

Tiene mucho sentido, desde la experiencia personal de haber vivido en la pedanía de la sierra de Collserola y tener acceso desde mi balcón al jardín natural de una torre unifamiliar, además de tener segunda residencia en la España vacía, donde ha terminado siendo mi residencia principal, siempre he dicho que ha sido mi mejor terapia.

Quizá en su momento no lo valoraba del todo, porque siempre tenemos tendencia a “echar de más, lo que un día echamos de menos” pero, en una ocasión que hubo un apagón de horas por causas medioambientales y no funcionaba la electricidad, el hecho de tener un paisaje verde mitigó el aburrimiento.

También recuerdo los primeros años de primaria en una academia que no tenía ni ventanas, ni jardín y el recreo era un triste ático asfaltado, resultó una experiencia un tanto deprimente. El primer curso aún se veía un triste árbol podado de la calle desde la ventana, en segundo curso había acceso a un patio interior sin vegetación y el tercer y cuarto curso no teníamos ni ventanas, al parecer fue donde mi carácter psicosomático sufrió un cambio rebelde. A partir de 5º curso de EGB, por suerte, cerró la academia y me trasladaron a un colegio más alegre y amplio, con sus jardines, árboles y huerto.

El instituto de secundaria y bachiller también gozaba de cierta naturaleza, al estar rodeado de la sierra de Collserola, de hecho, fue donde experimenté una de mis primeras aventuras. Más tarde, cuando estudiaba en Barcelona capital, en la escuela industrial, el cambio resultó mucho más urbano, aunque la responsabilidades propias de la evolución adulta trataba de mitigarlo.

Me da la triste sensación, también, desde el conocimiento de la psicopatía, que gran parte de obras urbanas son más cárceles humanas que zonas verdes, con la excusa y el refuerzo positivo de tener más accesibilidad de infraestructuras y estímulos de ocio. Mientras que, en las zonas rurales cada vez más vacías, se conservan mejor las tradiciones y los espacios naturales que dan más vida que trabajo y a largo plazo es más saludable.

Las malas personas no van al infierno, van a las ciudades y

las buenas personas se quedan en los pueblos.

#ReflexionesNinja

INFOGRAFÍA: LA REGLA 3-30-300 PARA LA NATURALEZA Y LA LIBERTAD. 3: ÁRBOLES VISIBLES. Ver al menos 3 árboles desde casa o lugar de trabajo. 30: PORCENTAJE DE COBERTURA VEGETAL. El vecindario debe tener un 30% de cubierta arbórea. 300: METROS A UN ESPACIO VERDE. Vivir a menos de 300 metros de un parque o área verde. RESULTADO: MAYOR BIENESTAR, SALUD MENTAL Y LIBERTAD DE CONEXIÓN CON EL ENTORNO NATURAL.

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