Si nos preocuparamos tanto de las provocaciones encubiertas como lo hacemos con las reacciones generadas, sería el fin de todas las violencias.
Si nos preocuparamos tanto de las provocaciones encubiertas como lo hacemos con las reacciones generadas, sería el fin de todas las violencias.
La gente que valida a quienes critican a otros que son invalidados por la falta de criterio de los primeros, son cómplices de abuso hipócrita y demagogo.