Todo tiene un principio y un final, incluso el principio y el final, porque no existen momentos vacíos.
Todo tiene un principio y un final, incluso el principio y el final, porque no existen momentos vacíos.
Hablar de futuro y pensar en el pasado es como una premonición del fracaso, pues no hay más futuro que lo que decides en el momento presente, y el pasado ya está pasado, por eso se le llama pasado.