Muchas obligaciones como ciudadanos y pocos derechos como seres vivos, para un sistema que esclaviza y controla una falsa igualdad por el bien de la supervivencia.
Muchas obligaciones como ciudadanos y pocos derechos como seres vivos, para un sistema que esclaviza y controla una falsa igualdad por el bien de la supervivencia.
Es curioso cuando alguien que simpatiza con alguien que expresa públicamente una opinión honestamente atrevida, dicen “fulanito presidente” o “menganita presidenta”, pero a la hora de la verdad las urnas reflejan lo contrario.
Apaguemos los beneficios de la política ajena y encendamos el de la salud propia.