La sociedad es previsiblemente clasista por naturaleza, no se puede remediar pero se debería respetar entre sí.
La sociedad es previsiblemente clasista por naturaleza, no se puede remediar pero se debería respetar entre sí.
Madurar es reconocer que cuanto más aprendemos, menos sabemos. Pero si no aprendemos, nunca lo sabremos.
El mejor minuto de silencio es aquél que se destina a la productividad por la causa y reluce por si solo.
Apaguemos los beneficios de la política ajena y encendamos el de la salud propia.
Reflexión haciendo balance del pasado de lo poco que interesa progresar políticamente.