¿Esperar o desesperar de la vida?

Una de las preguntas más formuladas durante la evolución del ser humano, es el sentido de la vida y el propósito pero, la cuestión que realmente tiene profundidad y poco se alcanza o se acaba desestimando, es; ¿qué esperamos de la vida o que espera la vida de nosotros?

Una simple pregunta que esconde las dos caras de una misma moneda que puede coincidir bidireccionalmente, o no. Enfocando el talento personal entre el deseo y la necesidad o ambas. El proceso y el resultado refleja el grado de madurez de cada respectivo individuo.

Esperar algo de la vida puede estar subconscientemente relacionado con el ego y lo que la vida espera de nosotros puede relacionarse más con “el qué dirán”. Sin duda, el papel de la educación y las costumbres marca un papel importante en el contexto de la situación, en función de las circunstancias de cada individuo, por eso no se juzgaría a nadie por sus actos si fueran más responsables individualmente.

El que busca desespera porque espera lo impredecible y

el que arriesga encuentra lo que necesita.

#ReflexionesNinja

Hay una gran diferencia entre «esperar» y «ser esperado», el que espera desespera porque carece de alguna habilidad o conocimiento, mientras que, el que es esperado contiene dicha habilidad o conocimiento esperados. Una manera de reconocer las señales respectivas de cada uno, es que, el que espera suele desgañitarse en excesivas y repetitivas explicaciones innecesarias, y el que es esperado predica con el ejemplo en silencio para que los resultados se encarguen de hacer todo el ruido.

Considero, también, que a medida que vamos desarrollándonos como personas vamos esperando menos de la vida y la vida va esperando más de nosotros. Por naturaleza y por lógica, esperamos menos cuanto más sabiduría acumulamos siendo cada vez más autosuficientes y, por ende, se espera más de nosotros para que hallemos nuestro lugar en el ciclo de la vida.

Por eso, las estrategias de abuso manipulan tergiversando la intencionalidad para intimidar a sus victimas con el fin de exclavizarlas y humillarlas para sentirse plenos sin canalizar las mismas energías negativamente en lugar de hacer el bien. Supongo que tampoco hay que darle más vueltas al asunto, porque se trata de la ley de la vida. Al fin y al cabo, lo que tiene que ser será y lo que no, no. Tampoco es cuestión de justificar ni normalizar ninguna mala praxis, precisamente, aplicando el contacto cero a lo que no aporta.

Si te centras demasiado en las cosas malas de la vida,

te pierdes todas las buenas.

#ReflexionesNinja

A medida que vamos desarrollándonos como personas vamos esperando menos de la vida y la vida va esperando más de nosotros.


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