Detrás de las etiquetas narzisistas se esconde un trauma no reconocido.
Detrás de las etiquetas narzisistas se esconde un trauma no reconocido.
El prestigio es un arte que hay que labrarselo con talento propio pero, últimamente, parece haber dos tipos de prestigio; El prestigio verdadero y la sombra del prestigio.
Somos lo que expresamos, como lo expresamos y cuando lo expresamos.
Definitivamente existen 2 clases de personas; empáticos o heroes y villanos y psicópatas.
Nunca pasa nada hasta que pasa y cuando pasa te acaba costando lo mismo que has invertido durante el tiempo precedente a que ocurriera la desgracia, como una cartilla de pensiones sin fondo asegurada.