El ser humano tiene la fea costumbre de preocuparse cuando el mal ya está hecho, en lugar de actuar cuando predica frases idealizadas. Las RRSS parecen que intenten influenciar más con indirectas que con reflexiones, por eso no me gusta incidir demasiado en ciertas reflexiones que son muy necesarias.
No dudo de las buenas intenciones, pero cuando te das cuenta con los años que algunos de las peores daños de la historia fueron justificados desde las buenas intenciones, dejas de confiar en el marketing de salón y valoras más las acciones que las palabras.
A riesgo de que los ilusos se ofendan por ser desenmascarados de su hipocresía y me lluevan las collejas, mi intención no es más que remover conciencias para ayudarles a redimir su poesía barata y ejecuten las acciones antes que las palabras.
Siempre han ocurrido catástrofes naturales y accidentes, mayoritariamente por acción del ser humano y su privilegio abstracto de controlarlo todo pero, de un tiempo a una parte, cada vez los errores son más garrafales como consecuencia de esa inconsciencia progresista de ser el centro de atención haciendo poco o nada.
Mientras tanto los depredadores narzisistas campan a sus anchas sembrando el caos en el poder, en las relaciones sociales, en el medio ambiente, imponiendo su voluntad ante la ley, responsabilizando a sus víctimas que consideran sus esclavos y discriminando al resto de especies del planeta que se ven involucradas involuntariamente.
Seria egoísta por mi parte hablar solamente de las consecuencias de mi país, ya que el mundo entero está sufriendo una serie de cambios sociopolíticos, guerras, prejuicios, inflaciones, etc. provocadas por narzisistas de alto copete y baja autoestima.
Europa occidental dividida entre opiniones, mientras la parte del este devastada por las consecuencias, Ucrania destruida moral y físicamente, Rusia marginada por las decisiones de sus representantes, Oriente medio sumida en un infierno de prejuicios y bombardeos, Norteamérica se regodea de sus malas decisiones para ser el nuevo imperio, mientras Sudamérica y Sudáfrica han aprendido a valorar la vida entre penurias. China y Japón parecen jugar en otra liga, porque son las únicas potencias que han aprendido a aceptar sus defectos y potenciar su virtudes, al margen del qué dirán. Mientras España se ríe de sus malos hábitos hasta que acaba explotando y ardiendo, literalmente.
Cuanto más aprendo a controlar mis emociones, menos me gusta expresarlas, para que no se confunda con la hipocresía social o sociopolítica de predicar antes de actuar. Mi intención no es más que remover la consciencia de los inconscientes de boquilla pero, como son unos inconscientes, me devuelven la reacción envenenada y así es como cayeron los viejos imperios.
Solo digo que si nos atreviéramos a ser más intensos sin vergüenza, se resolverían los prejuicios sociales. Si recogiéramos la basura de la naturaleza o se desbrozara los campos, pesando menos esfuerzo que la materia prima, evitaríamos muchos “accidentes” naturales y sobretodo si los funcionarios de despacho amortizaran los años de oposición actuando más que hablando, agilizarían las gestiones que impide organizarse a los funcionarios de campo, que son los verdaderos héroe sin capa.
Los verdaderos héroes
no llevan capa,LLEVAN CASCO.
#ReflexionesNinja
Descubre más desde The Kemix
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.