Aislamiento y confort nocturno

Cuando viajamos es parte de la aventura dormir en cualquier parte, muchas veces en el suelo con saco, con tienda, o incluso sin saco y sin tienda. Sea como sea, estamos durmiendo en contacto con el suelo y esto tiene su encanto, siendo una forma de meditación y humildad, porque te mantiene los pies sobre el suelo (o el culo mejor dicho).

Cuando llevas algún tiempo viajando y, sobre todo, con la edad por muy jóvenes que nos sintamos, el cuerpo es sabio y hay que hacerle un correcto mantenimiento, al igual que el resto de utensilios de la aventura. Por eso es importante usar algún acolchado que amortigüe el cansancio a lo largo del día para estar como rosa al día siguiente y seguir recorriendo kilómetros.

Podemos encontrar varios tipos de acolchados, en concreto tres; natural, rígido o inflamable;

El acolchado natural o vivac es hallar algún sitio durante nuestro trayecto con alguna materia, evidentemente natural, que sea mullida y cálida, para pasar la noche lo más confortable posible. Puede ser una zona de césped, improvisando una cabaña con ramas y hojas sino disponemos de tienda, utilizar alpacas para usar la paja como colchón, cobijo y manta (prestar atención porque debido al recurso de protección que ofrece no seremos los únicos habitantes que la albergaremos) o podemos buscar algún habitáculo que nos ofrezca techo y estancia. Precio gratuito.

El acolchado rígido es llevar consigo mismo una esterilla plegable, rígida porque ocupa un determinado espacio importante, incluso plegada. Pero lo más importante es que nos mantenga aislados del suelo, proporcionándonos un confort para descansar durante la noche. Precio, puede variar en función del confort y las necesidades, desde los 10€ en adelante.

El acolchado inflamable trata de las esterillas inflables que además se pueden plegar con mayor facilidad para ocupar menor espacio que las anteriores. Sin duda, la mejor opción para mantenernos aislados, teniendo el confort de descansar mullidamente, aunque con el riesgo de que puedan sufrir pinchazos si no se lleva cuidado de su colocación o su correcto mantenimiento. Precio, desde los 25€ en adelante. Pueden servir las típicas colchonetas de playa o piscina, aunque con mayor riesgo de pinchazos, al ser de plástico. Se recomiendo que sea de un material resistente y agradable al tacto, al menos la cara que vayamos a dormir sobre ella si no usamos saco, y la cara inferior, aunque sea resistente, no está de más usar alguna lona o plástico como base, para aislarla del contacto con el suelo.

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